Trece Vidas (Thirteen Lives) – Amazon Prime – Crítica – Un efectivo drama basado en hechos reales como los de antes

Trece vidas‘ es un drama basado en hechos reales que, a pesar de contar con un reparto cinco estrellas, un director de renombre y críticas muy positivas, no está generando el ruido que sí habría hecho hace dos o tres décadas. Y es que este tipo de producciones no tienen cabida en los tiempos que corren, donde se exigen otro tipo de propuestas, por mucho que dispongan de elementos tan atractivos como un elenco de actores más que conocido o una premisa con potencial. Aquí nos cuentan la historia real de un grupo de niños que quedó atrapado en una cueva de Tailandia, con riesgo de inundaciones y una carrera contrarreloj para sacarlos de ahí. Me sonaba la historia (sucedió en 2018), pero no conocía los detalles, explicándose todo de forma meticulosa en esta producción. Y es que al final estamos ante un sólido y efectivo drama como los de antes, con aroma clásico y que ha acabado siendo mucho mejor de lo esperado.

Ron Howard es el director de renombre del que os hablaba antes. Lo sé, su carrera cinematográfica es tan irregular que los gráficos volverían loco a un broker de Wall Street, aunque nadie le quita sus grandes triunfos. La verdad es que suele ser un director que da la talla y que está a la altura de las circunstancias, no siendo este caso la excepción, aunque tampoco realiza una gran labor, todo sea dicho. Correcta, que no es poco. No sé hasta qué punto le corresponde uno de los recursos más interesantes del film, que no es otro que informar al espectador, casi en cada momento en el que se sumergen los buzos protagonistas, de en qué sitio concreto de la cueva nos encontramos, haciendo un mapeado de las cuevas. Todo un acierto que implica al público y hace que sea uno más, haciéndole partícipe del rescate, porque toda la película se siente asfixiante en los momentos de más tensión.

También el guion acierta no cayendo en el error de buscar la lágrima fácil, priorizando el rescate por encima del dolor de los familiares o de los niños atrapados, como si se hubiese abordado todo con distancia, pero sin pecar de frialdad. Sí, te implicas, pero aquí lo importante es la elaboración y ejecución del rescate, siendo fascinante y el gran triunfo del film, en una película que casi no da respiro al espectador en unas dos horas y media que jamás se hacen pesadas y en las que no sobra absolutamente nada. ¿Cuándo se puede decir eso de otras producciones que pecan de exageradamente largas? Pues eso.

Y bueno, no es ningún secreto, pero el maravilloso elenco de actores es otro de los apartados que elevan el conjunto del film, con unos intérpretes que poco o nada tienen que demostrar a estas alturas del cuento, empezando por un (como siempre) sobresaliente Viggo Mortensen, con un personaje auténtico y conciso, que no está para bromas y que tiene clara su misión. Quizás algunos vean frialdad y desdén en sus acciones y decisiones, pero se agradece que se muestre a un personaje real tal cual es, con sus virtudes y sus defectos.

Por otro lado, también tenemos a un estupendo Colin Farrell en un personaje más comedido de lo que nos tiene acostumbrados (todos sabemos que se le dan de miedo los papeles de lunático), cumpliendo con creces en este rol y con una muy buena química con el personaje de Mortensen. Por último, pero no menos importante, destacar a un genial Joel Edgerton, que llega a mitad de la película, cuando parece que está todo el pescado vendido, pero que tiene un papel crucial y da todavía más calidad y elegancia al conjunto de actores. Están todos increíbles, y eso incluye al resto de secundarios.

En conclusión, ‘Trece vidas’ es un drama que funciona, da lo que promete y te mantiene en tensión. Sí, quizás suene a ya visto y tampoco ofrece nada nuevo, pero está bien dirigido, tiene un reparto en estado de gracia y está por encima de la media en lo que al género se refiere, ya que podrían haber pecado de conformistas (por no decir perezosos), y han optado por intentar ir más allá, con unos resultados más que satisfactorios. Quizás ya no haya hueco para dramas basados en hechos reales en la actualidad, porque no me cabe duda de que esto habría triunfado hace un par de décadas, pero son otros tiempos y el espectador exige otro tipo de historias. Un buen film al que no se le está haciendo ningún caso, y es una pena, porque merece más atención.

Crítica en vídeo:

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: