El método Williams – King Richard – Crítica – Will Smith protagoniza un drama deportivo tan entretenido como convencional

‘El método Williams (King Richard)’ es un biopic sobre Venus y Serena Williams, dos de las tenistas más importantes de la historia. Bueno, en realidad es sobre su padre, aunque cueste creerlo. Recuerdo con estupefacción cuando saltó la noticia de que el fichaje de Will Smith no había gustado a cierto sector porque su color de piel era más claro que el de Richard Williams. Lo recuerdo por si a alguien se le había olvidado. Polémicas aparte, es posible que este aplaudido drama (la crítica ha quedado bastante satisfecha) suponga el primer Oscar para Will Smith. ¿Lo merece? ¿La película está a la altura de tanto elogio? Por fin he podido verla, por lo que intentaré responder a dichas preguntas.

Antes de desmenuzar los distintos apartados del film, prefiero abordar un asunto que me ha impedido disfrutar de la película, entre otras cosas porque me he puesto nervioso cada cinco minutos. Y es que es imposible empatizar con el insufrible protagonista, un padre con afán de protagonismo y que no se calla ni debajo del agua. Si el objetivo de los responsables del film es retratar al padre de las hermanas Williams como un gilipollas, misión cumplida. Hasta me creo que hayan suavizado al personaje, pero jamás entenderé la decisión de centrar la atención en él, cuando las Williams merecían su propia película.

¿Cuál es el objetivo real de la película? ¿Mostrarnos que el (sobre)esfuerzo da sus frutos? ¿Que los padres metomentodo no entorpecen a sus hijos/as? ¿Que nadie sabe más que un padre? Ni idea, pero el cliché del padre pesado que está en la grada diciéndole al entrenador cómo debe hacer su trabajo, se ha hecho película, y su título es ‘El método Williams (King Richard)’. Hacía tiempo que una película no me ponía tan nervioso, viendo cómo le dejan salirse con la suya a tamaño personaje. Que sí, que hay una evolución y un mensaje sobre su comportamiento, pero no lo compro cuando más de media película hemos tenido que asistir a su catálogo de desprecios y ambición.

Dicho esto, y dejando ya de lado que el protagonista no me transmite ninguna simpatía, la película cumple como entretenimiento y como historia basada en hechos reales, pero las entusiastas críticas cosechadas me parecen desorbitadas, porque estamos ante otro drama deportivo del montón, el cual peca de convencional al no ofrecer nada que no hayamos visto con anterioridad en otras producciones similares. La dirección cumple, sin más, notándose la poca experiencia del director. No luce mal, pero tampoco sorprende su labor tras las cámaras, ni más ni menos. Respecto al guion, ya he dicho casi todo lo que tenía que decir, aunque añadiré que las dos horas y media me parecen exageradas (y bastante interminables…), por mucho que la película no aburra, cosa que se agradece, y más teniendo en cuenta que es un biopic, subgénero propenso a ello.

Y vamos con el premio gordo: la actuación de Will Smith. ¿De verdad se merece todos los premios habidos y por haber? Adoro a Smith, siendo uno de mis intérpretes favoritos (forma parte de mi infancia) y una de las personalidades más carismáticas del firmamento, pero creo que Andrew Garfield lo ha hecho mucho mejor en ‘tick, tick… Boom!’. Lo digo por el (predecible) momento en el que Smith alce la estatuilla, cuando hay que reconocer que su actuación no es tan memorable ni está entre las mejores de su carrera. Sí, hay instantes en los que se entrega al máximo, pero no me ha maravillado, y este actor suele hacerlo. Tampoco negaré que no es nada sencillo manejar el personaje que le ha tocado. A pesar de todo, si le dan el gran premio me alegraré por él, porque son muchos años intentándolo y ya es hora de que se le recompense por su fascinante carrera. Las cosas como son.

Respecto al resto del reparto, destacar a las jóvenes actrices que interpretan a las Williams, cargadas de jovialidad y buen hacer, aunque sean más secundarias de lo esperado, en especial Serena, cuando es la que más éxitos acabó cosechando. Sinceramente, no me parece justo que su padre las eclipse en su propio biopic, cuando el gran logro es de ellas, no de él y sus métodos. Si no lo digo reviento, y nadie me va a convencer de lo contrario, aunque dudo que las Williams compartan mi opinión, ya que producen el film. Mención especial para un fabuloso Jon Bernthal (da igual lo que le des, que te lo saca con nota), un convincente Tony Godlwyn o una fabulosa Aunjanue Ellis, con una interpretación que nada tiene que envidiar a la de Smith.

En conclusión, creo que estamos ante un buen drama, que da lo que promete, pero que ha recibido más elogios de los que merecía, interpretación de Smith incluida, y lo dice alguien a quien le encanta el actor. No sé si algún día veremos el biopic que las hermanas Williams se merecen, pero algo me dice que no, siendo bastante cuestionable que su padre les haya robado el protagonismo. ¿Merecía un hombre así tal reconocimiento? Si lo que se cuenta en la película es cierto, la respuesta es un rotundo no. Temible mensaje el que lanza la película. Ahí lo dejo.

P.D: Dudo que la película sea del agrado de Arantxa Sánchez Vicario.

Crítica en vídeo:

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