
Cada año tenemos un nuevo desastre navideño, no falla. En 2019 tuvimos que sufrir la infame (y ya mítica, aunque por motivos equivocados) ‘Cats’, un film que todavía sigue dando de qué hablar. En 2020 (a juego con el año del Covid), Netflix nos obsequió (qué malos debimos ser…) con ‘Dolly Parton: Navidad en la plaza’, la cual pasó más desapercibida que el experimento con felinos, pero que fue todavía peor, por mucho que cueste creer. Pues bien, en 2021 nos llega la española ‘Cuidado con lo que deseas’, producción navideña de Amazon que convierte en obras maestras a ‘Cats’ y la bobada con Parton, siendo una aberración imposible de defender (los críticos han sido demasiado piadosos), y que logra, sin muchos esfuerzos, el codiciado título de peor película navideña de la historia, porque es indescriptible lo que aquí acontece.
No voy a engañar a nadie, sabía a lo que venía, aunque no hay mucho que investigar al respecto, si se presta atención a su espantoso póster y su terrible tráiler. Lo que confunde es su reparto, plagado de rostros conocidos y gente con talento, los cuales deben estar maldiciendo la hora en la que aceptaron trabajar en la peor película de sus carreras. De eso no tengo ninguna duda. Y os preguntaréis, ¿qué hago aquí? ¿Acaso soy masoca? Seguramente sí, pero también sabía que podía sacar oro puro de una crítica sobre semejante subproducto. Lo que no esperaba es encontrarme con el Apocalipsis hecho cine. Y no, no estoy exagerando. ¿Por qué considero que estamos no sólo ante la peor película navideña jamás realizada, sino también ante una de las peores películas de la historia? Pues voy a intentar explicarlo, aunque duele hablar de semejante atentado cinematográfico.
En la dirección se encuentra Fernando Colomo, uno de los cineastas más irregulares del panorama español. No voy a perder el tiempo repasando su extensa filmografía (no es Amenábar, precisamente), limitándome a decir que su anterior película, la olvidable ‘Poliamor para principiantes’, ya confirmaba la pereza visual del director, siendo alguien que quizás llamase la atención antaño, pero que hoy en día es una sombra de lo que alguna vez fue. Bueno, después de ver ‘Cuidado con lo que deseas’, lo de sombra se queda en un juego de niños, porque lo que ha hecho aquí me parece digno de ‘La dimensión desconocida’ o ‘Expediente X’. ¿El peor trabajo tras las cámaras en décadas? Yo digo sí, aunque se agradece que apenas dure ochenta minutos, siendo lo único positivo, por lo que, si se quiere usar como tortura, la clave es ponerla en bucle. Infalible para que cante hasta el más pintado, hacedme caso.

Decir que la película tiene una estética televisiva sería hacerle un favor, y reconocer que luce como una película de la época del destape, una obviedad, con permiso de ese subgénero tan querido en este país (lo que da qué pensar). Lo del destape no me lo saco de la manga, ya que hay un par de momentos en los que aparece un trasnochado Fernando Esteso y una planta con el aspecto de Rappel (al que el film no tiene ningún pudor en promocionar), haciendo constantes chistes escatológicos, como si la broma de los pedos siguiese estando de rabiosa actualidad. Quizás me haya metido en un túnel del tiempo, y no me haya dado cuenta en el proceso, pero esto sigue dando vergüenza ajena independientemente del siglo en el que vivas.
Y ojo a la premisa de la magia, con dos muñecos de nieve que cobran vida, siendo los monigotes más cutres de la historia del cine infantil, aunque prefiero pensar que esta abominación no está dirigida a los más pequeños de la casa, por lo anteriormente comentado (¿cine infantil y Esteso? Mala combinación…). ¿De verdad no aprendimos nada de ese espanto protagonizado por Michael Keaton (y sí, me refiero a la olvidada ‘Jack Frost’)? Aquí se vuelven a cometer errores, pero de forma mucho más dolorosa, con unas escenas que jamás tienen gracia, ya sean las de los muñecos de nieve (copiando ‘Solo en casa’, pero nivel preescolar), las de la residencia (como ya digo, humor de una época que es mejor enterrar) o la del matrimonio protagonista (insustanciales), siendo una comedia que jamás invita ni a la sonrisa, en lo que sólo se puede definir como un espectáculo dantesco que sólo convencerá a los que estén anclados en el pleistoceno o acaben de despertar de un coma de cuarenta años.
Creo que las comedias españolas están yendo por buen camino, con recientes ejemplos como las divertidas ‘Mamá o papá’ u ‘Operación Camarón’, y productos como el que nos ocupa son un paso atrás, recordando un tipo de humor que es mejor olvidar y que no ayuda ni al cine español, ni al género, ni a los implicados, ni a la humanidad. Llego a ver esto en un cine, y lo quemo, pero la verdad es que tampoco se me quitan las ganas de darme de baja de Amazon, porque alguien le ha dado luz verde a esto, y exijo respuestas (las necesito…). ¿Acaso no ven las memeces en las que invierten el dinero? Bueno, dinero… Esto huele a subvención de cien euros y rodaje de fin de semana a kilómetros. No hay ni un solo elemento que se pueda destacar del film, pero ni uno. Cualquiera que este leyendo esta reseña es capaz de hacer algo infinitamente superior, pero la diferencia es que a vosotros no os darán una oportunidad semejante. ¿Veis por dónde voy?

En cuanto al reparto, no entiendo qué hacen aquí, y menos José Sacristán, uno de los mayores talentos de este país. Quiero pensar que ha buscado hacer un producto para que lo puedan ver sus nietos, o simplemente ha querido pasárselo bien, pero estoy seguro de que estará en una pelea épica con su agente por recomendarle aparecer en algo así. Al menos ofrece una interpretación correcta y entregada, notándose que es un profesional y no se limita a coger el cheque, pero ruboriza verle al lado de Esteso mientras suelta chistes de pedos. Espero que nadie recuerde este film cuando se haga un repaso de su filmografía, porque no se lo merece. Todos cometemos errores, aunque sean tan imperdonables como esta película.
Y algo similar se puede decir de Vicente Romero, uno de los intérpretes más infravalorados de este país, pero que seguramente aquí haya cavado su propia tumba con uno de los personajes más ridículos del año. En cuanto a Dani Rovira, está intentando ser algo más que un cómico con sus recientes trabajos dramáticos, pero aquí ha cometido un traspiés importante, confirmándonos que sigue teniendo un cuestionable ojo a la hora de elegir proyectos. Jamás me ha parecido un gran actor o cómico, pero nadie se merece algo así. Repito, nadie. De Esteso ya he dicho todo lo que tenía que decir, y del resto mejor me lo ahorro.
En conclusión, la película es una mala noticia para el cine (independientemente de la nacionalidad) y el buen gusto, siendo un despropósito y la peor película navideña jamás realizada, y ya que estamos, una de las peores películas de la historia, y no exagero. Ahora, con vuestro permiso, me voy a llorar a una esquina, a intentar ahogar mis penas (con lo que sea), rezando para olvidar la peor película del año, de las navidades (da igual el año) y uno de los peores insultos de la historia de la humanidad. El holocausto hecho cine. Al menos me llevo el consuelo de haberme sacrificado por los que acabéis leyendo esta humilde crítica. No soy el crítico que os merecéis (de hecho, no soy crítico), pero sí el que necesitáis. Y os diría que estaremos expectantes del próximo desastre navideño, pero ‘Cuidado con lo que deseas’ ha roto la maldición. Es imposible ir a peor. De algo tenía que servir la película. Feliz Navidad… aunque jamás vaya a ser lo mismo. Huid… insensatos…
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