El tiempo que te doy – Serie Netflix – Una interesante propuesta que va perdiendo fuerza a medida que avanza

La nueva producción española de Netflix es una serie creada, escrita y protagonizada por Nadia de Santiago, en la que se nos cuenta el inicio y final de una relación de una pareja, combinando los flashbacks en pareja y el tiempo presente, y con el atractivo de que cada episodio dure apenas doce minutos, una maravilla en los tiempos que corren, hasta el punto de que la propia plataforma está promocionando su duración.

He leído por ahí que estamos ante la mejor producción española de Netflix. Creo que es bastante exagerado afirmar algo así, y más cuando estamos ante un curioso experimento que no va más allá. No obstante, sí creo que es una de las mejores de la plataforma (aprovecho para volver a recomendar la estupenda 7 años), gracias a su candidez, corazón y buen hacer, aunque se vaya perdiendo gas e interés a medida que avanza la trama.

La serie podría haber caído en el error de ser una propuesta de autor (independiente, si lo preferís) lo que casi siempre suele desembocar en producciones frías y distantes que tanto gustan a cierto sector del público, pero que causan el bostezo en el resto (ya sabéis, planos interminables de personajes mirando a la nada sin decir nada…). Afortunadamente, en esta ocasión se apuesta por unos diálogos que atrapan y por momentos emotivos, no dando espacio al aburrimiento y consiguiendo que nos atrape esta sencilla y tierna historia de amor.

Me parece un total acierto que los episodios sean de apenas doce minutos, no perdiendo el tiempo y teniendo las cosas muy claras por parte de los responsables de la serie, siendo una decisión que invita al espectador a aventurarse en la propuesta. Se consume en un suspiro, eso seguro, por lo que quizás sea un formato con futuro, en vez de los temibles episodios de una hora.

No obstante, en el ecuador de la serie hay una decisión argumental (que, obviamente, no destripare) que huele a cliché a kilómetros, y que empaña un poco el resultado final. Es una lástima que siempre se recurra a lo mismo en las producciones españolas, como si fuese el pan de cada día en las relaciones de pareja. Creo que se podrían haber optado por otros derroteros menos obvios, pero eso ya es a gusto del consumidor.

Por otro lado, la serie utiliza un recurso muy interesante, que es dividir los flashbacks y momentos actuales por minutos, y a cada capítulo que pasa, hay menos de lo primero y más de lo segundo (por ejemplo, el capítulo cuatro son cuatro minutos actuales y siete de flashbacks, y así). La idea me parece fascinante, pero el problema es que los flashbacks tienen mucha más garra que los momentos del presente, perdiendo fuerza el conjunto a medida que los primeros van perdiendo atención. No es culpa de la serie, pero creo que está mucho mejor escrita la relación de ellos dos que no el recorrido en solitario de la protagonista, con algunos momentos que no aportan demasiado (el viaje).

Al final queda la sensación de que, a pesar de la corta duración de los episodios, se podría haber contado lo mismo en menos tiempo (y eso que la serie ya es corta de por sí), aunque lo mostrado no suponga tampoco una perdida de tiempo para el espectador. A pesar de todo, son estos pequeños matices los que impiden a la propuesta ser redonda.

Que Álvaro Cervantes es un estupendo actor y una joven promesa ya lo sabíamos casi todos, pero lo de Nadia de Santiago ha supuesto una sorpresa para mí, ya que no tenía muy ubicada a la joven actriz. Ambos forman un tándem perfecto, siendo imposible discernir cual de los dos está mejor, aunque es indudable que ella carga con el peso de la función a sus espaldas. Sin ellos la serie no sería tan interesante, y ahí radica la importancia de un buen reparto. Fabulosos.

En conclusión, hacen falta más propuestas de este tipo, y la creadora, guionista y actriz ha triunfado (la propuesta está siendo un éxito, cosa que me alegra muchísimo) con una serie que parece menos de lo que realmente es. Y es que en su sencillez radica su mayor logro, siendo una historia cotidiana, pero que no deja indiferente, a pesar de las salvedades comentadas. Recomendable si quieres ver una historia de amor diferente, al menos por la forma en que esta contada. Chapó, Nadia de Santiago.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: