Sweet Tooth: El niño ciervo – Serie Netflix – Una fascinante y emotiva fábula con unos personajes extraordinarios

Adaptación de un cómic de Vértigo (sello de DC Comics), El niño ciervo (Sweet Tooth) es la nueva propuesta de Netflix, en la que se nos presenta un peculiar cuento en el que su protagonista se embarca en una aventura junto a otros improbables compañeros de viaje, mientras un extraño virus sigue asediando a la humanidad en un futuro distópico de esos que tanto tememos (y que están a la vuelta de la esquina…). Sinceramente, no las tenía todas conmigo a la hora de enfrentarme a esta nueva producción de la plataforma (cuesta fiarse de la misma), pero las excelentes críticas cosechadas hasta el momento me dieron el empujón final. Y menos mal, ya que estamos ante una serie tan fascinante como emotiva, con unos personajes extraordinarios, y que ofrece un mensaje claro y conciso.

Y es que asustan, y mucho, las similitudes que hay entre la serie y la pandemia que sigue asolándonos (aunque afortunadamente parece que la cosa mejora), ya que el argumento versa entorno a un virus que está acabando con la humanidad, coincidiendo con el nacimiento de unos híbridos (mitad humanos, mitad animales) que parecen estar relacionados, y a los que los humanos dan caza por ser diferentes y considerarlos responsables de la pandemia. Son tantos los parecidos (por lo del virus, no por lo de los híbridos…) que cuesta creer que la idea original sea de 2009, cuando el cómic llegó a las estanterías, siendo increíble todo lo que se ve en los ocho episodio que dura esta primera temporada, abordando un asunto de rabiosa actualidad.

Dicho esto, estamos ante una de las mejores producciones que nos ha traído la plataforma en los últimos años, en una aventura que emociona y cautiva sin renunciar a la crueldad de algunos momentos. Y es que cuesta encontrar esperanza y positividad en producciones de índole, siendo el que nos ocupa un relato cargado de buenas intenciones y optimismo, en lo que es una sabia combinación de cuento con moraleja (en algunos compases recuerda a El Mago de Oz) y fantasía post-apocaliptica que invita a la reflexión. También es un acierto que la serie se aleje de la moda de episodios de una hora (maldita moda…), durando algunos menos de cuarenta minutos (una delicia) y presentando ocho capítulos que dan lo justo y necesario, dejando con ganas de más, como debe ser.

Sin embargo, no todo funciona en esta primera temporada, debido a una subtrama (la del médico) que no acaba de cuajar del todo. Nada que reprochar a la aventura principal, siendo pura magia y entretenimiento del que ya no se hace (hay cierto encanto del cine de los 80 y los 90), o a la historia de la cuidadora del Zoo (atención a la estupenda presentación del personaje), pero la del médico y su esposa no acaba de funcionar. Quizás el problema sea que los personajes no transmiten (en especial ella, que directamente causa antipatía), o que estas partes parezcan de otra serie que poco o nada tiene que ver con la premisa principal (por mucho que aborde el tema del virus de primera mano), perdiéndose el interés cuando los grandes protagonistas no hacen acto de presencia. Obviamente, todo tiene un sentido y todas las piezas acaban encajando, pero esa trama no engancha ni está a la altura de las otras dos. No obstante, tampoco es nada demasiado relevante ni que empañe el conjunto final, pero sí impide que la propuesta acabe siendo todavía más redonda.

Y bueno, qué decir de los maravillosos personajes, empezando por Gus (el niño ciervo), siendo un protagonista entrañable y al que se le coge cariño desde el minuto uno, en especial gracias a la asombrosa actuación de un Christian Convery en estado de gracia, siendo el corazón de la historia. Le auguro un gran futuro, y espero que Hollywood no lo desaproveche como a tantas otras prometedoras estrellas. Y hablando de sorpresas, Nonso Anozie (Juego de Tronos) está impecable como Tommy Jepperd (Grandullón para los amigos), totalmente entregado a su papel y siendo el contrapunto perfecto de la inocencia del personaje principal, cumpliendo el rol de compañero de aventuras rudo, incorregible y, finalmente, bonachón. Y hay una tercera en discordia, ya que Stefania LaVie Owen también encandila con su Oso. Y hasta aquí puedo leer.

Respecto al resto, todos se entregan a sus personajes, destacando un genial Will Forte (totalmente alejado de su registro cómico) o una Dania Ramirez (Heroes) en el que seguramente sea su mejor papel hasta la fecha, siendo una actriz que no me ha convencido hasta el momento, pero aquí lo da todo. Y es que se nota lo bien dibujados que están los personajes, siendo auténticos caramelos para los actores que los interpretan, en especial en el caso de Gus y Grandullón. Menuda pareja.

Técnicamente la serie cumple con creces, con una ambientación y fotografía fabulosas, notándose el cariño que le han dedicado sus responsables a la producción, aunque los efectos especiales pequen en ciertos momentos de rudimentarios, siendo momentos muy puntuales. Destacar también la estupenda banda sonora, otorgando todavía más epicidad al conjunto, siendo una partitura que casa a la perfección con las intenciones del relato y que conmueve en no pocos momentos. Y es que estamos ante un cuento que cautivará a los adultos y dará qué pensar a los más pequeños.

En conclusión, estamos ante una serie más que notable y recomendable, siendo una interesante fábula con mensaje (el virus o la crueldad del ser humano), que emociona y deja con ganas de más, gracias a unos personajes que se quedan grabados, un reparto a la altura de los papeles que les ha tocado interpretar, una historia que engancha (aunque haya ciertos momentos cuestionables) y una dirección ejemplar. Y sí, habrá segunda temporada (a no ser que la temible plataforma cambia de parecer a última hora…), ya que todavía hay mucho más que contar, estando justo en el inicio del viaje del inocente Gus y su inseparable y cascarrabias protector. Quiero más, aunque sólo espero que no metan la pata con las sucesivas temporadas, porque la primera entrega ha dejado el listón muy alto (quizás demasiado). Una grata sorpresa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: