MasterChef 9 – Primeras impresiones – Un buen casting en una edición sin novedades en el horizonte

Pues aquí estamos, un año más con la nueva edición del popular programa MasterChef, concretamente la novena, que se dice pronto. Como he comentado en anteriores análisis, se trata de un programa de cocina que he seguido desde sus inicios, amándolo con entusiasmo hace años, pero cuya pasión se ha ido esfumando edición tras edición. Quizás haya tenido algo que ver el hecho de que hagan tres ediciones cada año (la normal, la Junior y la Celebrity), siendo un error a todas luces, entre otras cosas porque saturan (hace tiempo que no veo la Junior). El caso es que siempre suelo picar el anzuelo, al menos con la edición original (es decir, la de anónimos), a pesar de que estoy ya bastante cansado del formato, y más si las finales son tan injustas, como la del año pasado.

Pero estamos aquí para hablar de la edición que nos ocupa, rodada y estrenada en plena pandemia (con todo lo que eso conlleva) y que ha ofrecido un primer buen programa gracias a un casting interesante, aunque no todo son luces. Y es que no hay novedades en el horizonte, ofreciendo sus responsables lo mismo de siempre, a pesar de los esfuerzos de presentar nuevos elementos como la cata a ciegas que, seamos sinceros, no aportó absolutamente nada, pero algo tienen que hacer. Tampoco se puede decir que engañen a nadie, por lo que los aficionados al concurso no se sentirán decepcionados. Pero mejor vayamos por partes.

Como ya he indicado, el casting me convenció, entre otras cosas por lo variopinto de los personajes (sí, personajes con todas sus letras), notándose que sus responsables quieren llamar la atención y revolucionar las redes. Eso hizo que la elección de los concursantes fuese extremadamente predecible (acerté casi todos los seleccionados), matando el suspense desde el minuto uno. No obstante, tengo que valorar que este año no se hayan dejado llevar por el drama personal o las características de algunos concursantes, es decir, no cometiendo los errores del pasado (no daré nombres, pero si se sigue el programa se entiende). Incluso me sorprendió que prescindiesen de algunos candidatos, los cuales hubiesen sido, sin lugar a dudas, fichados en años anteriores. Por ahí, bien.

Antes de pasar a la prueba por equipos, me gustaría destacar que el casting, a pesar de que cumplió su cometido, se hizo eterno, y lo mismo se puede decir del primer programa. La cadena debería revisar este punto, ya que vivimos en tiempos cambiantes, y lo que la gente aceptaba hace un par de años, ya no se tolera actualmente. Me refiero a la paciencia de los espectadores, con la que los responsables del programa juegan constantemente, con programas que rozan las cuatro horas. La gente ya no está para programas eternos, prefiriendo producciones de corta duración, no siendo ningún secreto que este tipo de formatos están al borde de la extinción, porque cada vez hay menos tiempo y más opciones. Espero que se tome buena nota, porque esas duraciones, a estas alturas del cuento, son injustificables.

Y proseguimos con la prueba por equipos en mi querida Mallorca (querida porque soy de la isla), con un trabajo en equipos que sólo podría calificarse de caótico, con unos concursantes (la mayoría) más preocupados por líos amorosos inexistentes que no por sacar adelante los platos (mallorquines, cabe destacar), destinados a una asociación (curioso que no hubiese cata, ya sea por tiempos o por otras circunstancias). Era una prueba para tomarse más en serio, por mucho que el cocinado no conllevase demasiada dificultad. Se nota que muchos han ido a pasárselo bien (sí, lo digo por Ofelia, la cual ya causa rechazo en las redes sociales, aunque el ruido le viene bien al programa), sorprendiendo que los jueces hiciesen bromas al respecto (bueno, Jordi Cruz destacó algo, pero poca cosa), en vez de afearles su verborrea interminable. En otras ediciones los hubiesen machacado, pero bueno, es el primer programa. Paciencia…

Finalmente, el vencedor fue el equipo rojo, capitaneado por Vero, que ya apunta maneras (yo me entiendo…), siendo el perdedor el equipo azul, capitaneado por Toni, el mallorquín, el cual se quedó sin poder dedicar la victoria a su tierra. No obstante, en la prueba de eliminación le dieron una ventaja a su elección, y no se lo tuvo que pensar demasiado, librándose de la eliminación frente a sus compañeros. Como él mismo dijo, es una competición, y hay que tener en cuenta que es la primera semana, siendo muy pronto para hablar de amigos. Por lo tanto, una decisión comprensible.

Respecto a la prueba de eliminación, presentaron a un animal llamado Lamprea, también conocido como vampiro del mar, y el mote no le viene por amor al arte… Se trata de una especie de anguila con dientes que tiene más años que los dinosaurios y que se alimenta de la sangre de peces y mamíferos marinos. Y llegados a este punto, cabe preguntarse, ¿era necesario saber de la existencia de este bicho? Entre otras cosas porque mis pesadillas ya tienen nuevo protagonista… Dejando la sorna a un lado, jamás me cansaré de decir lo cruel que es cocinar un animal vivo, por mucho que sea más feo que una nevera por detrás. Pero esa es otra historia…

Dicho esto, la prueba me pareció harto complicada, por mucho que el chef invitado les diese algunos consejos y recomendaciones, siendo demasiado dificultosa para un primer programa. Es extraño, ya que este año los jueces no han amenazado con una edición nivel imposible, cosa que solían hacer antaño, por aquello de poner los dientes largos y prometer ediciones diferentes que luego se quedan en nada. Al menos esta vez no engañan a nadie. El caso es que los concursantes hicieron lo que pudieron, aunque quedó claro que el flipado de este año es Alex. Ojo con éste también, aunque haber estado al borde de la expulsión habrá sido una cura de humildad, o eso espero.

Finalmente el expulsado fue Jesús, diciendo adiós con el peor plato de la noche. Tampoco pareció que le importase demasiado al abogado de 69 años, por lo que poco que decir al respecto, ya que seguro que sus compañeros aprovecharán mejor la oportunidad. Y esto es todo por ahora, en un primer programa que cumplió su cometido pero que no deja de ser lo mismo de siempre. Aprovecho para confirmar que este año no habrá artículo semanal de la edición, siendo el siguiente sobre la final, a no ser que haya algo muy destacable, pero en principio esa es mi intención. Hasta entonces.

2 comentarios sobre “MasterChef 9 – Primeras impresiones – Un buen casting en una edición sin novedades en el horizonte

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  1. Pues yo este año no veré la edición de Masterchef por primera vez. Ya estoy cansado de lo repititivo que se ha vuelto y de cada vez prime más la polémica o el enfrentamiento que la cocina. Sin haber visto el primer episodio y únicamente habiendo visto las fotos de los concursantes y sabiendo la historia de José María pronostico que este año el ganador será u Alex o José María. Eso si siguen con la tónica que vienen siguiendo desde los últimos años.

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